La sordera del cazador, un problema grave que se puede evitar

La OMS establece en 55 db el nivel recomendable de exposición sonora al aire libre, sin embargo en las ciudades nos vemos expuestos a sonidos que sobrepasan en mucho este nivel. Este estrés auditivo puede producir enfermedades físicas e incluso mentales.

En cambio en el campo este estrés auditivo es mucho menor, pero existe un colectivo que, a pesar de encontrarse en un entorno aparentemente tranquilo, sufren impactos sonoros que puede derivar en problemas auditivos graves: los cazadores.

Y es cuando un cazador hace un disparo se ve sometido por algunas décimas de segundo a un impacto sonoro que supera por mucho los límites de tolerancia de nuestro oído interno. Este tipo de impactos suelen llevar consigo un desagradable pitido que advierte a los cazadores de que algo no va bien. Esto se debe a que los picos sonoros de un disparo con munición de caza van desde los 155 db hasta los 170db. Sea cual sea el modelo de arma utilizada, un disparo con arma larga se sale de la escala que el oído es capaz de soportar sin consecuencias.

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En casos extremos, la pérdida auditiva se puede producir casi de forma instantánea y constante con un solo disparo sin protección. Cuanto mayor es el nivel de ruido, menos tiempo podemos estar expuestos al mismo.

El efecto de un disparo de arma larga es comparable a estar durante 40 horas en un taller con maquinaria pesada, por lo que es necesario que los cazadores tomen conciencia del alcance de estas lesiones.

El daño ocasionado al oído interno si no se lleva la protección adecuada puede desembocar en una pérdida irreversible de audición que muchos ya conocen como sordera del cazador.

Según un estudio realizado por 3M, un 67% de los cazadores españoles no toma medidas de protección, con lo cuál esto supone un problema a corto/medio plazo para un gran número de integrantes de este colectivo.

¿En qué consiste la sordera del cazador?

Cuando el oído recibe la onda sonora normal lo que está recibiendo es una energía sonora muy pequeña. En caso de un disparo esta energía se ve muy aumentada. En ocasiones, el cazador nota un zumbido en el oído que es claramente un síntoma de que algo va mal, pero este zumbido no es en sí el propio daño. De hecho, en ocasiones ese zumbido disminuye, pero eso no quiere decir que el daño se haya reducido. Ese daño seguirá existiendo, y si estos fuertes impactos se repiten muchas veces, el zumbido se alargará en el tiempo y provocará una pérdida de audición irreversible, ya que no existe ningún tratamiento.

Un cazador que no se protege tiene cuatro veces más probabilidades de sufrir problemas de audición que el resto de la población. Su pérdida es progresiva y proporcional a los años que lleva exponiéndose a los ruidos por encima de los 100 db.

¿Por qué los cazadores son reacios a utilizar protección auditiva?

Existen 3 razones fundamentales por las que los cazadores rechazan la protección auditiva:

  • Incomodidad: muchos hablan de que si usan orejeras, al cabo de un rato les resultan incómodas. Además, en épocas de calor esta incomodidad aumenta.
  • Problemas a la hora de apuntar: algunos cazadores comentan que el uso de orejeras les impide apuntar correctamente ya que aunque no es algo necesario, están acostumbrados a inclinar demasiado la cabeza.
  • Aislamiento del exterior: hay cierto tipo de protectores para los oídos que aíslan del exterior, por lo que eso supone un handicap a la hora de cazar.

¿Escuchar el campo o protegerse del disparo? Ya no hace falta hacerse esta pregunta.

Hasta hace relativamente poco tiempo, sólo existían en el mercado los llamados protectores pasivos. Estos protectores atenúan el ruido de forma lineal y directa, aislando al cazador del entorno.

Hoy en día ese problema está  afortunadamente resuelto ya que existen los denominados dispositivos de audición con escucha activa del entorno. Esta tecnología no solo protege de los picos sonoros extremos de la detonación, atenuándola gracias a su filtro electrónico, si no que además mantiene al cazador en contacto con el entorno, pudiendo incluso amplificar aquellas señales sonoras casi imperceptibles.

Dentro de esta gama de nuevos productos, el mercado ofrece dos alternativas:

  • Las orejeras: son robustas y fiables, aunque algunos cazadores las ven algo incómodas  al encarar el arma o cuando hace mucho calor. En nuestra ferreteria online tenemos varios modelos Peltor de 3M con los que nuestros clientes están muy satisfechos.
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Protector oidos Peltor Optime III H540A alta atenuación 3M

  • Tapones inteligentes: al encarar el arma no molestan. Además, cortan el sonido cuando éste supera los 82 dB.

Peltor ya dio la voz de alarma

La marca sueca Peltor, hoy perteneciente al grupo 3M, abordó un estudio durante 20 años para estimar con datos objetivos la incidencia del disparo en la capacidad auditiva de un nutrido grupo de cazadores y fomentar los hábitos de protección. La conclusión a la que llegaron fue definitiva: en 1995, el 90% de los cazadores encuestados nunca había utilizado protección auditiva. De todos ellos el 50% ya presentaba pérdidas notables de audición.

Ante un problema tan evidente, el colectivo cazador se concienció de tal forma que 20 años después, en 2015, sólo un 19% aseguraron no haber usado dispositivos de protección auditiva.

¿Seremos capaces en España de valorar la importancia de cazar con protección?

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